Silvia Mateos Gallego

Nombre Apellido: Silvia Mateos Gallego

Pais: España

Ciudad: Zaragoza

Nacionalidad: Española

Formación: Bachillerato / Formación Profesional

Sector: Servicios

Puesto: orientadora y mediadora comunicativa, desde 2017 Presidente de la Agrupación de Personas Sordas de Zaragoza y Aragón (ASZA)


Nací siendo una niña oyente pero debido a una enfermedad cuando contaba con 18 meses de edad, me quedé sorda. Mis padres intentaron introducirme en una educación infantil ordinaria, pero estábamos en el ámbito rural y no dio buen resultado. Así que a la edad de 5 años pasé a otro colegio, un colegio de educación especial para niños sordos, esta vez en la ciudad de Zaragoza. En este colegio permanecí hasta los 17 años, en régimen interno y en un sistema oralista.


Cuando tuve que dejar ese colegio decidí continuar estudiando un FP en un centro de integración donde no existía ninguna adaptación para mi formación; esa realidad me supuso hacer un doble esfuerzo para poder conseguir la titulación.

Cuando conseguí el titulo de formación me centre básicamente en buscar un trabajo en Zaragoza ya que no quería volver al pueblo; fue durante esa época cuando me hice socia de ASZA (Agrupación de personas Sordas de Zaragoza y Aragón). Ser socia suponía poder participar en las actividades, contactar con otras personas sordas y que la asociación pudiera ayudarme a encontrar un empleo.

Y así fue, al poco tiempo ASZA, me encontró trabajo en una empresa de manipulados.

Estuve trabajando 15 años en esa empresa; durante ese periodo de tiempo, me casé con una persona sorda y he tenido dos hijos, uno de ellos es sordo y el otro es oyente.

Pasados estos quince años, y al saber que existía el peligro de que la empresa cerrara, decidí apuntarme a un curso de formación destinado a formar parte como trabajadora del departamento de empleo de ASZA ya que la Asociación estaba creando nuevos departamentos. Realice el curso encantada. Me parecía muy atractiva la idea de trabajar dentro de ese departamento, además de que en los últimos años las adaptaciones para personas asordas habían avanzado mucho en el ámbito de la formación. Acabé el curso y empezó el proceso de selección y finalmente, fui seleccionada como orientadora y mediadora comunicativa en el departamento de empleo de ASZA

.

Empecé a trabajar en ASZA en mayo del 2002. Además de los motivos que ya he comentado que me forzaron a dejar la empresa donde había estado trabajando hasta entonces, tengo que admitir que para mí, una de mis mayores motivaciones ha sido la empatía que siento hacia otras personas sordas, saber cuáles son sus limitaciones. Además quería afrontar viejos desafíos del pasado y ayudar a superar esas barreras a otros usuarios de ASZA.


Una oportunidad muy positiva que se nos ha brindado a las personas sordas es el derribo de las barreras de comunicación; ya que nosotros mismo hemos asimilado otros roles y aptitudes que antes pensábamos que no podríamos tener.

Sobre las amenazas que encuentro diariamente es que falta muchísima sensibilización para el resto de personas y de empresas sobre lo que suponer ser una persona sorda.

En cuanto a las competencias que creo poseo, me gusta hacer equipo cuando trabajo; coordinar y motivar a las personas con las que me relaciono al trabajar. Para mí es importante desarrollarme personalmente a través del trabajo. Además de que creo fundamental el tener objetivos y alcanzar las metas que me fijo.

Si tengo que hablar de mis cualidades, puedo decir que soy una persona modesta y conservadora; me gusta confiar en las personas y disfrutar de buenas conversaciones. Me considero una persona flexible que se adapta con facilidad al cambio; soy práctica en la vida y en el trabajo, además de metódica y dogmática.

El único consejo que le daría a una mujer con discapacidad sería que buscara a otra mujer con la misma discapacidad que ella y que fuera su referente, ya que el entendimiento, la identidad y la empatía serán perfectos, nadie mejor le podrá entender. Cuando entré a trabajar en ASZA, teníamos un director gerente que era un modelo de persona sorda y carismática, que ayudaba y empoderaba a las personas sordas, era un líder en la entidad. Aprendí mucho de el y sin duda fue un referente para mí, por otro lado las compañeras que forman mi equipo también han supuesto un modelo de trabajo para mí.

Otra sugerencia importante para cualquier mujer con discapacidad es que inviertan tiempo en formarse y en prepararse y, que nunca pierdan la motivación.

Sobre el emprendimiento inclusivo pienso que es súper necesario, ya que las personas con discapacidad debemos tener la misma igualdad de oportunidades que una persona sin discapacidad. En esa misma línea, considero que faltan muchas campañas de sensibilización para la sociedad en general. Es necesario superar las barreras de comunicación y, el desconocimiento de la propia discapacidad y por supuesto, la accesibilidad.